A veces avanzar no hace ruido

A veces avanzar no hace ruido

Este espacio no siempre nace de certezas.
A veces nace del cansancio,
del silencio,
de esa necesidad simple de decir “esto también soy hoy”.
No siempre el cambio llega como un golpe de luz.
A veces avanza despacio,
sin avisar,
como quien aprende a respirar mejor sin darse cuenta.
Hay días en los que no pasa nada extraordinario
y, sin embargo, algo adentro se acomoda.
Una idea se suelta.
Un miedo afloja apenas.
Una culpa deja de pesar tanto.
Aprendí que no todo crecimiento se ve.
Que no todo logro necesita aplausos.
Que sobrevivir también es una forma de valentía
cuando el mundo interno está cansado.
No soy la misma de antes,
pero tampoco sé bien quién soy ahora.
Y está bien.
Estoy en ese punto frágil y verdadero
donde ya no encajo en lo viejo
y todavía no termino de habitar lo nuevo.
A veces me juzgo por ir lento,
por dudar,
por detenerme.
Pero olvidé que también sanar
tiene su propio ritmo
y que forzarse nunca fue amor.
Hoy no celebro grandes conquistas.
Celebro no haberme rendido.
Celebro haber escuchado mi cansancio.
Celebro seguir acá,
con preguntas abiertas
y el corazón, aunque temblando, sincero.
Tal vez eso sea avanzar:
seguir caminando
incluso cuando el camino
todavía no tiene nombre.
Gracias por leer hasta acá 🤍
Este espacio existe para dejar huellas pequeñas, reales, sin filtros.
Si algo de esto resonó en vos, ya valió la pena.

si te gusta mi trabajo podés invitarme un cafecito en ..

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Sombras y renacimientos

Bocetos y estrellas

De arena y piedras